Historia, Juegos

Pokémon Stadium

Pokémon Stadium supuso un punto de inflexión en la N64. Basado en el género de estrategia, este videojuego revolucionó el mercado y la forma de concebir el mundo de las consolas al borde del nuevo milenio. Eran tiempos en los que Nintendo 64 apostaba deliberadamente por las tres dimensiones y por dejar atrás la alargada sombra de Super Mario Bros.

Fue en la primavera del año 2000 cuando por fin llegó a Europa el fenómeno de Pokémon Stadium, que permitía desarrollar una serie combates en 3D con los miembros de Pokémon como protagonistas. Ahí sin duda reside otro de los grandes secretos del éxito de Nintendo 64 y de Pokémon Stadium, en la habilidad para crear personajes con un gran carisma, con un gran misterio y capaces de despertar en el jugador una pronta empatía.

Las imágenes de Pokémon Stadium mejoraban todo lo que se conocía con anterioridad. Además, la forma de jugar a la consola también cambiaba. Ya no hacía falta saltar, correr y padecer el abismo de la eliminación y la pérdida de vidas de los personajes de las dos dimensiones; ahora era el turno de pensar, de estudiar las debilidades del enemigo y potenciar las habilidades propias, de elegir qué ataque podría hacer más daño al rival para ganar la partida.

El entretenimiento ligero había quedado atrás a favor de un nuevo perfil de diversión más centrado en la estrategia y en el profundo conocimiento de los distintos personajes de Pokémon. Era el momento de soñar con las habilidades de agua, de fuego, de aire, de tierra. De mimar a cada Pokémon como si fuera de la familia; si perdíamos la partida, el dolor del jugador aumentaba por el fracaso de nuestros queridos Pokémon. Otra genialidad fue la opción de transferir Pokémons desde las ediciones Rojo, Azul y Amarillo. GameBoy y Nintendo 64 estaban más unidas que nunca bajo el abrazo triunfal de Nintendo y en el escenario brillante de Pokémon Stadium.

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